jueves, 16 de junio de 2016

¿Cuál es el potencial educativo de las comunidades virtuales?

En la actualidad las TIC[1] están cada vez más presentes en la vida cotidiana, pues son un pilar fundamental para el desarrollo educativo, económico, político y social. El tener acceso a las TIC hoy en día se ha convertido en una necesidad más que un derecho.


En lo que respecta a la educación, tanto los profesores como alumnos deben contar con un perfil adecuado para que sean competentes en el manejo de las TIC y cumplir así con ciertos estándares de habilidades digitales. El implementar estas como una herramienta educativa supone garantizar una educación integral, el papel del docente ante las TIC es proporcionar instrumentos al alumno para que este explore y obtenga nuevas destrezas y conocimientos y al integrarlas se favorece y facilita la  distribución de información, comunicación y desarrollo, lo que da lugar al aprendizaje colaborativo por medio de comunidades virtuales.

Una comunidad virtual, en definitiva, viene a ser la experiencia de compartir con otros que no vemos un espacio de comunicación. En este sentido, internet constituye una amplia red de ordenadores que proporciona a cada uno de los usuarios individuales una voz en igualdad, o al menos una igualdad en la oportunidad para hablar, es decir, para participar en la comunidad. La atracción por la red y por la participación en este tipo de experiencias viene dada por la habilidad de la tecnología para legitimar públicamente la propia expresión y por la libertad que proporciona en relación a las barreras tradicionales del espacio y del tiempo.

Las CV[2] pueden generar conexiones más fuertes ligadas a objetivos concretos, lo que da lugar a verdaderas comunidades virtuales de aprendizaje, donde el motivo principal de su existencia pasa de ser el intercambio y la intercomunicación a ser el aprendizaje y el desarrollo personal y profesional. Se trata de situar la propuesta al servicio del aprendizaje, de la formación y del intercambio creativo.

El modelo didáctico de las CVA[3] es el aprendizaje colaborativo, que se centra en el alumno mejor que en el profesor y donde el conocimiento es concebido como un constructo social, facilitado por la interacción, la evaluación y la cooperación entre iguales. Por consiguiente el rol del profesor cambia de la transmisión del conocimiento a los alumnos a ser facilitador en la construcción del propio conocimiento por parte de estos. Se trata de una visión de la enseñanza en la que el alumno es el centro o foco de atención y en el que el profesor juega, paradójicamente, un papel decisivo. Adoptar un enfoque de enseñanza centrada en el alumno significa atender cuidadosamente a aquellas actitudes, políticas y prácticas que pueden ampliar o disminuir la “distancia” de los alumnos distantes. El profesor actúa primero como persona y después como experto en contenido. Promueve en el alumno el crecimiento personal y enfatiza la facilitación del aprendizaje antes que la transmisión de información.

La institución educativa y el profesor dejan de ser fuentes de todo conocimiento y el profesor debe pasar a actuar como guía de alumnos para facilitarles el uso de recursos y herramientas que necesitan para explorar y elaborar nuevo conocimiento y destrezas, los requerimientos del profesor en este ámbito son (Ordinas, Pérez Garcías, & Salinas, 1999):

1.- Guiar a los alumnos en el uso de las bases de información y conocimiento así como proporcionar acceso a los mismos para usar sus propios recursos.

2.- Potenciar alumnos activos en el proceso de aprendizaje autodirigido, en el marco de acciones de aprendizaje abierto, explotando las posibilidades comunicativas de las redes como sistemas de acceso a recursos de aprendizaje.

3.- Asesorar y gestionar el ambiente de aprendizaje en el que los alumnos están utilizando estos recursos. Tienen que ser capaces de guiar a los alumnos en el desarrollo de experiencias colaborativas, monitorizar el progreso del estudiante; proporcionar feedback[4] de apoyo al trabajo del estudiante; y ofrecer oportunidades reales para la difusión de su trabajo.

4.- Acceso fluido al trabajo del estudiante en consistencia con la filosofía de las estrategias de aprendizaje empleadas y con el nuevo alumno-usuario de la formación descrito.

La creación y gestión de comunidades virtuales de aprendizaje entendidas como espacios interactivos donde profesores y alumnos acceden a la información y desarrollan actividades basadas en la participación y la colaboración presentan distintas facetas de análisis y reflexión. Queda remarcar la importancia del sistema de intercomunicación que es  la interacción social, la participación, la colaboración y el intercambio mantienen la comunidad de aprendizaje. Las comunidades virtuales se mantienen por el compromiso continuado de compartir este viaje de exploración con otros.


Ordinas, C., Pérez Garcías, A., & Salinas, J. (1999). Comunidad Virtual de Tecnología Educativa. Edutec.
Sallán, J. G. (s.f.). Recuperado el 16 de 06 de 2016, de
            http://www.raco.cat/index.php/educar/article/viewFile/58020/68088KEREKI






[1] Tecnologías de la Información y la Comunicación
[2] Comunidades Virtuales
[3] Comunidades Virtuales del Aprendizaje
[4] Capacidad de un emisor para recoger reacciones de los receptores y modificar su mensaje, de acuerdo con lo recogido.